lunes, 12 de diciembre de 2011

Nacer en un cuerpo equivocado


Es muy difícil cuando nacemos en un cuerpo que no nos pertenece…El pensar, crecer y vivir como realmente nos sentimos, más aun cuando en el núcleo familiar nos enseñan y obligan  a vivir según nuestro sexo.
Crecemos con temor…temor  de lo que piensen de ti, preguntándote de lo que llegaría a pasar si tus padres se enterasen. Pero es algo que no se puede ocultar por mucho tiempo, ya que empezamos a sentir atracción  por tu mismo sexo…en mi caso por los hombres. Quiero vestir y verme como me siento realmente…como una mujer, quiero llamar la atención a los chicos…NO QUIERO ESTE CUERPO!
Empecé a enterarme de las hormonas femeninas que ayudan al cambio físico, empecé a vivir mi identidad aunque todo esto me trajo muchos problemas, principalmente con mi padre que no aceptaba mi nuevo estilo de vida. Fue una lucha muy larga entre mi padre yo y la sociedad…tuve que marcharme de casa para poder vivir mi propia vida.
Corrí con la suerte de conocer a otra chica como yo, que me dio muy buenos consejos y trabajo en uno de sus locales de copas…y digo suerte porque muchas chicas terminan trabajando en la calle y yo con apenas 15 años pude haber sido carnada de cualquier hombre que se hubiese aprovechado de mi. Continúe mis estudios hasta graduarme y mi cambio físico ya era muy evidente…luche y luche hasta que me gane el respeto y la aceptación de mi padre.
Hoy estoy feliz conmigo misma mi padre dice que he hecho un buen trabajo y que soy una mujer muy guapa jejeje! Es mi padre. Gracias a Dios siempre pude contar con mi madre y mi familia.
Les digo a todas las chicas que se encuentren en esta situación, que luchen por alcanzar sus sueños, que no se permitan ni le permitan a nadie (aunque sean tus propios padres) truncar sus sueños ni su felicidad.

M. F.

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